ESQUIZOFRENIA
La esquizofrenia es una enfermedad
del cerebro crónica, grave e incapacitante. El uno
por ciento de la población es afectada por esta enfermedad
en algún momento de su vida. Cada año más
de dos millones de estadounidenses desarrollan esta enfermedad.
La esquizofrenia afecta al hombre y a la mujer con la misma
frecuencia. Esta enfermedad tiende a producirse en una edad
más temprana en el hombre, generalmente entre los
dieciséis y veinticuatro años, mientras que
en la mujer generalmente se produce entre los veinte y treinta
y cuatro años. Las personas con esquizofrenia a menudo
sufren síntomas aterradores tales como escuchar voces,
estar convencido que otras personas pueden leer su mente,
controlar sus pensamientos o están conspirando en
contra de ellos. Estos síntomas causan temor y retraimiento.
El habla y el comportamiento son afectados y pueden tornarse
hasta incomprensibles. Hoy hay tratamientos que alivian
varios de los síntomas pero, aún con tratamiento,
muchos enfermos continúan sufriendo durante toda
su vida. Se estima que sólo uno de cada cinco pacientes
con esquizofrenia se recupera completamente.
Actualmente existe más
esperanza para los enfermos de esquizofrenia y para sus
familias. Gracias a los estudios de investigación
(en inglés), se están descubriendo medicinas
con menos riesgos. También, se está empezando
a entender mejor qué causa la enfermedad. Para continuar
realizando avances, los científicos utilizan diversos
métodos como la genética molecular, y la epidemiología
(estudios de cómo se manifiesta esta enfermedad en
la población) lo que va permitiendo entender mejor
porqué ciertas personas son afectadas. Las técnicas
que permiten obtener imágenes de las estructuras
y funciones del cerebro también prometen avanzar
el entendimiento de esta enfermedad.
La esquizofrenia como enfermedad
La esquizofrenia se da en todas
partes del mundo. La gravedad de los síntomas y la
larga duración de la enfermedad tienden a causar
un alto grado de discapacidad. Los medicamentos y otros
tratamientos usados para la esquizofrenia sirven para reducir
y controlar los síntomas, solo si se siguen de la
manera indicada por el médico. A pesar de todo, algunas
personas no se benefician mucho con los tratamientos disponibles.
Otras los suspenden de manera prematura. Una de las razones
para que esto suceda es la presencia de efectos secundarios
de la medicación, los cuales pueden ser desagradables
e inconvenientes. Inclusive cuando el tratamiento en si
es moderadamente efectivo, la capacidad de funcionamiento
de algunos enfermos es afectado por la falta de oportunidades
de trabajo, el estigma que se asocia con esta enfermedad
y los síntomas que no mejoran con la medicación.
Los primeros síntomas
de la esquizofrenia generalmente son cambios peculiares
del comportamiento. Estos síntomas pueden causar
desconcierto y confusión en los familiares del enfermo.
La presencia de estos síntomas es especialmente chocante
para los familiares más cercanos que conocían
como era el paciente antes de enfermarse. Resulta extremadamente
difícil comprender cómo una persona que era
tan saludable y llena de vida puede tener un cambio tan
drástico. La aparición súbita de síntomas
sicóticos se conoce como la fase "aguda"
de la esquizofrenia. La "psicosis", un estado
común en la esquizofrenia, representa un deterioro
mental marcado. Las alucinaciones, como el oír voces
que no son reales, son un trastorno de la percepción
muy común. También son comunes los delirios,
es decir el desarrollar creencias falsas que surgen como
consecuencia de la incapacidad para distinguir lo real de
lo imaginario. Otro síntoma menos obvio es el aislamiento
social, es decir el evitar el contacto social con familiares,
amigos y otras personas. Dicho aislamiento puede presentarse
antes, al mismo tiempo, o después de los síntomas
sicóticos.
La evolución de la esquizofrenia
es variable. Algunas personas sufren un solo episodio sicótico
y se recuperan. Otras tienen muchos episodios de psicosis
en el transcurso de su vida, pero entre dichos períodos
llevan una vida normal. Otras personas sufren de esquizofrenia
"crónica", la que se manifiesta en forma
continua o recurrente. Éstas generalmente no se recuperan
del todo y típicamente requieren tratamiento con
medicamentos a largo plazo.
¿Cómo se la diagnóstica?
Es necesario descartar otras
enfermedades para llegar a un diagnóstico correcto.
Algunas veces síntomas mentales graves e incluso
psicosis se deben a trastornos médicos que no han
sido detectados. Por esta razón, el médico
obtiene el historial médico del paciente, incluyendo
la historia de la evolución de la enfermedad. Con
este fin también, el médico conduce un examen
físico y obtiene análisis de laboratorio.
Estos procedimientos son necesarios para descartar otras
causas posibles antes de concluir que se trata de esquizofrenia.
Además, dado que el uso de drogas ilegales es común
y que algunas pueden causar síntomas parecidos a
los de la esquizofrenia, a veces el médico pide análisis
de sangre u orina para detectar la presencia de drogas.
Dichos análisis pueden ser pedidos tanto en el hospital
como en el consultorio médico.
Varias enfermedades psiquiatricas
se pueden presentar en forma parecida. Por esto inicialmente
a veces es difícil distinguir la esquizofrenia de
otros trastornos mentales. Por ejemplo, algunas personas
con síntomas de esquizofrenia también presentan
una alteración extrema y prolongada de su estado
de ánimo. Es decir, tienen un estado afectivo muy
elevado o bajo, y esta alteración persiste por mucho
tiempo. Es necesario determinar si dichos pacientes tienen
esquizofrenia, o si se trata de un trastorno maníaco-depresivo
(o bipolar) o de un trastorno depresivo mayor. Las personas
cuyos síntomas no pueden clasificarse claramente
a veces reciben el diagnóstico de "trastorno
esquizoafectivo".
¿Pueden sufrir de esquizofrenia
los niños?
Los niños mayores de
cinco años pueden desarrollar esquizofrenia, pero
es muy raro que esta enfermedad se presente antes de la
adolescencia. Algunos niños que desarrollan esquizofrenia
tienen peculiaridades de personalidad o comportamiento que
preceden la enfermedad. Los síntomas comunes en los
adultos, las alucinaciones y los delirios, son extremamente
raros antes de la adolescencia.
El mundo de las personas con
esquizofrenia
Percepciones distorsionadas
de la realidad
El enfermo de esquizofrenia
puede tener percepciones de la realidad muy diferentes a
las comparten las personas que lo rodean. El enfermo puede
sentirse asustado, ansioso y confundido debido a que vive
en un mundo distorsionado por alucinaciones y delirios.
En parte debido a la realidad
inusual que experimenta, el enfermo de esquizofrenia puede
comportarse de manera diferente en distintos momentos. A
veces puede parecer distante, indiferente o preocupado.
A veces puede mantener una pose fija, por ejemplo se sienta
rígido, sin moverse ni emitir sonido durante horas.
Otras veces puede estar completamente alerta, moverse constantemente
y hacer algo sin parar.
Alucinaciones e ilusiones
Las alucinaciones e ilusiones
son trastornos de percepción comunes en las personas
que sufren de esquizofrenia. Las alucinaciones son percepciones
que no se basan en la realidad, pueden ocurrir a través
de todos los sentidos, audición, vista, tacto, gusto
u olfato. Sin embargo, el escuchar voces que otras personas
no escuchan es el tipo más común de alucinación
en la esquizofrenia. Las voces a veces describen las actividades
del paciente, mantiene una conversación entre ellas,
o advierten al paciente de peligros inminentes e incluso
le dan órdenes. Las ilusiones son diferentes de las
alucinaciones. Mientras que las alucinaciones ocurren sin
un estímulo sensorial, las ilusiones son la distorsión
de un estímulo sensorial. Cuando la persona experimenta
una ilusión esta interpretando incorrectamente algo
que ocurre en la realidad.
Delirios
Los delirios son creencias
falsas que no responden a la razón ni a la evidencia
y que no son compartidas por las personas que rodean al
enfermo. No se consideran delirios las creencias culturales
que son compartidas por los miembros de una cultura. Los
delirios pueden ser acerca de temas diferentes. Por ejemplo,
los pacientes que sufren de esquizofrenia de tipo paranoica,
aproximadamente un tercio de todos los que sufren de esquizofrenia,
generalmente tienen delirios de persecución, por
lo que creen ser engañados, acosados, envenenados
y a veces creen que otras personas conspiran en contra de
ellos, sin que estas cosas estén realmente sucediendo.
Estos pacientes pueden creer que ellos, un miembro de su
familia o alguien muy cercano, es víctima de una
persecución por otra persona u organización.
Otro tipo de delirio que se puede dar en la esquizofrenia
es el de grandeza. El enfermo cree ser una persona famosa
o importante. Algunas veces los delirios experimentados
por las personas con esquizofrenia son insólitos.
Por ejemplo, el enfermo cree que un vecino controla su comportamiento
con ondas magnéticas, que las personas que aparecen
en televisión le están enviando mensajes,
o que sus pensamientos están siendo transmitidos
por ondas radiales y son captados por otros.
Trastorno del pensamiento
La esquizofrenia generalmente
afecta la capacidad de pensar. A veces los pensamientos
surgen y desaparecen rápidamente. Muchas veces el
paciente no parece prestar atención a las cosas,
no se puede concentrar en un tema y se distrae fácilmente.
En ciertas situaciones las
personas con esquizofrenia no pueden determinar lo que es
o no relevante, pierden la capacidad de hilar los pensamientos
en una secuencia lógica de manera que se presentan
desorganizados y fragmentados. Esta perdida de continuidad
lógica llamada "trastorno del pensamiento",
puede dificultar mucho la conversación. En general,
cuando las personas alrededor del paciente no entiende lo
que este dice, se sienten incomodas y tienden a evitarle,
contribuyendo a su aislamiento social.
Expresión emocional
Las personas que sufren de
esquizofrenia generalmente sufren de una limitación
en su capacidad de expresión afectiva. Es decir,
la capacidad para expresar sentimientos y estados emocionales
está disminuida. El enfermo puede mostrar una apariencia
de no sentir emociones, puede hablar con la voz monótona
y mantener una expresión facial apática. Puede
aislarse socialmente y evitar el contacto con otros. Cuando
el enfermo es forzado a interactuar con otros, parece no
tener nada que decir y su capacidad de pensamiento parece
empobrecida. El interés en hacer cosas puede disminuir
marcadamente. También puede disminuir la capacidad
para gozar de los aspectos placenteros de la vida. En casos
graves, el enfermo puede pasarse días enteros sin
hacer nada, e inclusive ignorar la higiene personal más
básica. Estos problemas de expresión emocional
y de motivación, que pueden ser muy preocupantes
para los familiares y amigos, son síntomas de esquizofrenia
y no deben ser considerados como defectos de personalidad
o debilidades de carácter.
La diferencia entre lo normal
y lo anormal
Ocasionalmente, las personas
normales pueden sentirse, pensar, o actuar de maneras que
se asemejan superficialmente a la esquizofrenia. Por ejemplo,
a todas las personas normales les puede suceder en algún
momento que no pueden pensar claramente por ansiedad extrema
como cuando tienen que hablar frente a grupos de personas.
En una situación que produce ansiedad marcada, uno
puede sentirse confundido e incapaz de coordinar los pensamientos
u olvidarse lo que quería decir. Esto no es esquizofrenia.
De igual modo, las personas con esquizofrenia no siempre
actúan de manera anormal. De hecho, algunas personas
esquizofrénicas pueden parecer completamente normales
y perfectamente responsables aún cuando están
experimentando alucinaciones y delirios. La condición
del paciente puede variar marcadamente a través del
tiempo mostrando períodos de empeoramiento, especialmente
cuando los medicamentos son suspendidos, y períodos
en los que vuelve casi a la normalidad, generalmente cuando
está recibiendo el tratamiento apropiado.
¿Son comunes los actos
de violencia en las personas que sufren de esquizofrenia?
La prensa, radio y televisión
muchas veces presentan a la violencia criminal como si fuera
el resultado de enfermedades mentales. Sin embargo, la realidad
es otra. Los estudios de investigación indican que
las personas con esquizofrenia no tienen una predisposición
a la violencia, excepto aquéllas que tienen antecedentes
de violencia criminal antes de enfermarse, y aquéllas
con problemas de drogas o alcohol. La mayoría de
personas que sufren de esquizofrenia no son violentas. Lo
habitual es que prefieren estar solas y se aíslan.
La mayoría de los crímenes violentos no son
cometidos por personas con esquizofrenia, y la mayoría
de personas con esquizofrenia no cometen crímenes
violentos.
El abuso de drogas eleva significativamente
la probabilidad de cometer actos de violencia en las personas
con esquizofrenia, pero lo mismo sucede con las personas
sin enfermedad mental. Las personas que sufren de síntomas
paranoicos y sicóticos, los cuales tienden a empeorar
si se suspenden los medicamentos, también tienen
un riesgo más alto de cometer actos violentos. Es
común que éstos sean dirigidos a familiares
y amigos, y generalmente ocurren en el hogar.
Abuso de drogas
El abuso de substancias a menudo
es un motivo de preocupación para los familiares
y amigos de pacientes esquizofrénicos. Hay varios
aspectos del consumo de sustancias psicoactivas que deben
ser consideradas. Algunas de las personas que usan este
tipo de sustancias pueden mostrar síntomas similares
a los de la esquizofrenia. La mayoría de los expertos
opinan que el abuso de estupefacientes no causa esquizofrenia.
Sin embargo muchos de los pacientes que padecen este tipo
de trastorno abusan del alcohol o de las drogas, lo que
puede llevar a complicaciones serias. Por un lado, se puede
reducir la eficacia de los medicamentos usados para el tratamiento
de la enfermedad. Por otro lado, sustancias estimulantes
como las anfetaminas, la cocaína, la marihuana y
PCP pueden agravar los síntomas del paciente.
La esquizofrenia y la nicotina
La adicción a la nicotina
causada por el consumo de cigarrillos es la adicción
más común en las personas con esquizofrenia.
El índice de fumadores en los EE.UU. es aproximadamente
el veinticinco al treinta por ciento de la población
general y pacientes con esquizofrenia es aproximadamente
el triple. Estudios de investigación han demostrado
que la relación entre el consumo de cigarrillos y
la esquizofrenia es compleja. En algunos casos el fumar
es una forma de automedicarse. Paradójicamente, el
consumo de cigarrillos disminuye la efectividad de los medicamentos
antisicóticos. Varios estudios han demostrado que
los pacientes esquizofrénicos fumadores requieren
dosis más altas de medicamentos antipsicóticos.
Dejar de fumar puede ser especialmente difícil para
estas personas, ya que usualmente los síntomas de
abstinencia empeoran temporalmente los síntomas de
esquizofrenia. Los métodos para dejar de fumar, incluyendo
los productos de reemplazo de nicotina (goma de mascar,
inhaladores o parches cutáneos de nicotina), pueden
ser eficaces. El médico debe supervisar cuidadosamente
las dosis de los medicamentos que el enfermo toma cuando
los pacientes con esquizofrenia comienzan o dejan de fumar.
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¿Cuál es la relación
con el suicidio?
El suicidio es un peligro grave
para las personas que sufren de esquizofrenia. Si una persona
trata de suicidarse o indica que lo va a hacer, debe obtenerse
ayuda profesional inmediatamente. La proporción de
personas con esquizofrenia que se suicidan es más
alta que la de la población general. Aproximadamente
el diez por ciento de personas con esquizofrenia (especialmente
hombres jóvenes) cometen suicidio. Desdichadamente,
es muy difícil predecir el suicidio en personas con
esquizofrenia.
¿Cuál es la causa
de la esquizofrenia?
No se ha identificado una causa
única para la esquizofrenia. Muchas enfermedades,
tales como las cardíacas, son el resultado de la
interacción de factores genéticos, del comportamiento
y otros. Es posible que ese sea también el caso en
la esquizofrenia. Los científicos todavía
no han descubierto qué factores son necesarios para
que se produzca. Hoy día, se están utilizando
todas las herramientas de la investigación biomédica
moderna para aclarar que papel juegan los genes, cuáles
son los momentos críticos del desarrollo cerebral
y qué otros causas contribuyen en el desarrollo de
la enfermedad.
¿Es la esquizofrenia
hereditaria?
Se sabe desde hace tiempo que
la esquizofrenia viene de familia. Las personas que tienen
un pariente cercano con esquizofrenia tienen una probabilidad
mayor de desarrollar la enfermedad que las personas que
no tienen parientes enfermos. Por ejemplo, el gemelo monocigótico
(idéntico) de una persona con esquizofrenia tiene
una probabilidad más alta, cuarenta a cincuenta por
ciento, de desarrollar la enfermedad. Una persona que tiene
padre o madre enfermo tiene aproximadamente una probabilidad
del diez por ciento. Comparativamente, el riesgo de esquizofrenia
en la población general es de aproximadamente el
uno por ciento.
Los científicos están
estudiando los factores genéticos de la esquizofrenia.
Es probable que múltiples genes estén implicados
en la predisposición a la enfermedad. Además,
es posible que factores tales como dificultades prenatales,
malnutrición intrauterina, infecciones virales durante
la gestación, complicaciones peri natales y otros
factores contribuyan a que se produzca la enfermedad. Aún
no se conoce cómo se transmite la predisposición
genética y no se puede predecir si una persona en
particular desarrollará o no la enfermedad.
Actualmente se están
investigando varias regiones del genoma humano para identificar
los genes que confieren susceptibilidad a la esquizofrenia.
La evidencia más sólida hasta la fecha indica
que los cromosomas 13 y 16 pueden estar implicados, pero
esto aún no se ha confirmado. La identificación
de los genes específicos que participan en el desarrollo
de esta enfermedad proporcionará información
importante sobre qué es lo que deja de funcionar
en el cerebro y permitirá el desarrollo de tratamientos
mejores.
¿La esquizofrenia está asociada con un defecto
químico en el cerebro?
El conocimiento básico
de la química cerebral y su vinculación con
la esquizofrenia se está expandiendo rápidamente.
Desde hace tiempo se cree que los neurotransmisores, substancias
que permiten la comunicación entre las células
nerviosas, están implicados en el desarrollo de la
esquizofrenia. Es probable, aunque no se sabe con certeza,
que el trastorno se deba a un desequilibrio de los sistemas
químicos complejos e interrelacionados del cerebro.
También es probable que los neurotransmisores dopamina
y glutamato estén implicados. Esta área de
investigación es prometedora.
¿La esquizofrenia está
causada por una anormalidad física del cerebro?
Las técnicas de imágenes
del sistema nervioso permiten a los científicos estudiar
la estructura y función del cerebro en personas vivas.
Esta tecnología ha avanzado significativamente en
los últimos tiempos. En varios estudios se han descubierto
anormalidades en la estructura del cerebro. Por ejemplo,
una dilatación de las cavidades llenas de fluido
llamadas ventrículos, y un encogimiento de ciertas
regiones. También se han descubierto anormalidades
en las funciones. Por ejemplo, una reducción de la
actividad metabólica en ciertas regiones del cerebro.
Debe enfatizarse que éstas son anormalidades sutiles
y no se observan en todas las personas con esquizofrenia.
Tampoco ocurren únicamente en las personas que sufren
la enfermedad. Los estudios microscópicos del tejido
cerebral obtenidos después de la muerte del paciente
muestran cambios menores en la distribución y el
número de las células cerebrales. Aparentemente
muchos de estos cambios, aunque probablemente no todos,
se producen antes que la persona se enferme.
Se cree que la esquizofrenia
puede ser, en parte, un trastorno del desarrollo del cerebro.
Los neurobiólogos patrocinados por el National Institute
of Mental Health (NIMH) que estudian el desarrollo del sistema
nervioso han descubierto que la esquizofrenia se produce
cuando las neuronas forman conexiones incorrectas durante
el desarrollo del feto. Estos defectos pueden no manifestarse
hasta la pubertad, cuando los cambios cerebrales que ocurren
normalmente durante esta etapa de maduración interactúan
adversamente con las conexiones defectuosas. Estos estudios
de investigación han motivado esfuerzos para identificar
los factores prenatales que producen estas anormalidades
en el desarrollo cerebral.
En estudios con técnicas
de imágenes cerebrales, los investigadores han hallado
evidencia de cambios bioquímicos tempranos que pueden
ser anteriores a la presentación de los síntomas
de la enfermedad. Estos hallazgos sugieren que es necesario
examinar los circuitos de neuronas que probablemente estén
implicados en la producción de esos cambios. Por
otro lado, los científicos que trabajan en el aspecto
molecular están explorando la base genética
de las anormalidades en el desarrollo cerebral y de los
sistemas neurotransmisores que controlan la función
cerebral.
¿Cómo se trata
la esquizofrenia?
La esquizofrenia posiblemente
no es una condición única sino la expresión
de varios procesos patológicos que resultan en cuadros
clínicos similares. Dado esto, y dado que las causas
todavía no se conocen, los métodos actuales
de tratamiento se basan en la experiencia y en la investigación
clínica. El tratamiento se basa en la habilidad de
los medicamentos para reducir los síntomas y reducir
el riesgo de que estos vuelvan a presentarse una vez que
han disminuido o desaparecido.
¿Qué información
hay acerca de los medicamentos?
Los medicamentos antipsicóticos
han estado disponibles desde mediados de la década
de los años cincuenta. La aparición de éstos
mejoró significativamente la calidad de vida de los
pacientes, ya que reducen los síntomas sicóticos
y generalmente permiten que el paciente funcione mejor.
Los medicamentos antisicóticos son el mejor tratamiento
disponible actualmente, pero no curan la esquizofrenia ni
garantizan que no se produzcan otros episodios sicóticos
en el futuro. Un médico capacitado para tratar enfermedades
mentales debe determinar cuál medicamento debe usarse
y la dosis apropiada. La dosis del medicamento es individual
para cada paciente puesto que la cantidad necesaria para
reducir los síntomas sin producir efectos secundarios
varía de persona a persona.
La mayoría de las personas
con esquizofrenia mejoran de manera significativa cuando
son tratadas con medicamentos antisicóticos. Sin
embargo, hay excepciones y los medicamentos no son efectivos
para algunos pacientes. Por otro lado, algunos no necesitan
ser medicados. Es difícil predecir qué paciente
no va a responder a los medicamentos antisicóticos,
afortunadamente la mayoría responden.
A partir del año 1990,
se han lanzado una serie de medicamentos antisicóticos
nuevos llamados medicamentos "antisicóticos
atípicos". El primero de ellos, clozapina (Clozaril®),
ha demostrado ser más eficaz que los otros antisicóticos,
aunque tiene la posibilidad de efectos secundarios graves,
principalmente una enfermedad llamada agranulocitosis (pérdida
de los glóbulos blancos que combaten las infecciones),
que requiere análisis de sangre cada una o dos semanas
para monitorear los glóbulos del paciente. Los nuevos
medicamentos antisicóticos, tales como risperidona
(Risperdal®), olanzapina (Zyprexa®), ziprasidone
(Geodon®) y aripiprazole (Abilify®), son más
seguros que los medicamentos antiguos o la clozapina y también
se toleran más fácil. Sin embargo, parece
que no son tan efectivos como la clozapina. Actualmente
están en desarrollo varios medicamentos antisicóticos
nuevos.
Los medicamentos antisicóticos
generalmente son muy eficaces en el tratamiento de algunos
síntomas de la esquizofrenia, especialmente las alucinaciones
y los delirios. Desdichadamente, estos medicamentos posiblemente
no ayuden con otros síntomas, tales como la falta
de motivación y de expresividad emocional. Más
aún, los antisicóticos antiguos (llamados
"neurolépticos"), como por ejemplo haloperidol
(Haldol®) o clorpromazina (Thorazine®), pueden producir
efectos secundarios como una disminución de la motivación
y de la expresividad emocional. Por lo general, una reducción
de la dosis, o un cambio de medicamento, reducen estos efectos
secundarios. Las nuevas medicinas, entre ellas olanzapina
(Zyprexa®), quetiapina (Seroquel®), risperidona
(Risperdal®), ziprasidone (Geodon®) y aripiprazole
(Abilify®) parecen producir estos problemas con menos
frecuencia o intensidad. Cuando los pacientes con esquizofrenia
se deprimen, los otros síntomas, como la psicosis,
parecen empeorar. Estos síntomas a veces mejoran
con la adición de medicamentos antidepresivos.
Los pacientes y sus familiares
pueden temer que los medicamentos antisicóticos causen
problemas. Los motivos de preocupación más
comunes son los efectos secundarios y la posibilidad de
que estos medicamentos causen adicción. Por lo tanto
es necesario enfatizar que los medicamentos antisicóticos
no producen euforia ni tampoco llevan a que los pacientes
se vuelvan adictos a ellos.
Otra creencia errónea
acerca de los medicamentos antisicóticos es que éstos
son una manera de "controlar la mente" o una "camisa
de fuerza química". Los medicamentos antisicóticos
no hacen que las personas estén "noqueadas"
o pierdan su voluntad libre cuando se usan en dosis apropiadas,
aunque pueden tener un efecto sedante el cual puede ser
útil en el inicio del tratamiento, especialmente
si el paciente está muy agitado. Sin embargo, su
utilidad principal es la capacidad de disminuir las alucinaciones,
la agitación, la confusión y los delirios
sicóticos. Es por ello que los medicamentos antisicóticos
en última instancia ayudan a que el paciente se relacione
con el mundo de una manera más racional.
¿Durante cuánto
tiempo deben tomar medicamentos antisicóticos las
personas que sufren de esquizofrenia?
Los medicamentos antisicóticos
reducen el riesgo de futuros episodios sicóticos
en los pacientes que se han recuperado de un episodio agudo.
Sin embargo, aún con tratamiento continuo, pacientes
recuperados pueden sufrir recaídas. Los índices
de recaída son más altos en el grupo de enfermos
que han suspendido los medicamentos. Pero aun así,
no es realista esperar que el tratamiento continuo con medicamentos
evite las recaídas, pero sí que reduzca la
intensidad y frecuencia de las mismas. El tratamiento de
síntomas sicóticos graves generalmente requiere
dosis más altas que las usadas para el tratamiento
de mantenimiento. Si los síntomas reaparecen con
dosis bajas, un aumento temporal de la dosis puede evitar
una recaída total.
Es muy importante que las personas
con esquizofrenia trabajen en equipo con sus médicos
y familiares para asegurar que se cumpla con el plan de
tratamiento, dado que es más probable que ocurran
recaídas cuando los medicamentos antisicóticos
se suspenden o se toman de manera irregular. Cumplir con
el tratamiento se refiere a seguir el plan tal como fue
recomendado por el médico. Un buen cumplimiento se
refiere a tomar los medicamentos recetados, en las dosis
adecuadas y a las horas indicadas todos los días.
También se refiere a ir a las citas en la clínica
y a seguir cuidadosamente todos los aspectos del tratamiento
recomendado. El cumplir con el tratamiento muchas veces
es difícil para el enfermo, pero puede facilitarse
con ayuda de ciertas estrategias. El buen cumplimiento con
el tratamiento puede llevar a una mejor calidad de vida.
Las personas que sufren de
esquizofrenia posiblemente no cumplan con el tratamiento
por varias razones. El paciente puede creer que no está
enfermo y por lo tanto negarse a tomar medicamentos. Su
pensamiento puede estar tan desorganizado que se olvida
de tomar sus dosis diarias. Familiares y amigos pueden estar
mal informados y aconsejar incorrectamente que suspenda
el tratamiento cuando se siente mejor. El médico
puede olvidarse de preguntar con qué frecuencia toma
sus medicamentos, y puede negarse a cambiar la dosis o a
iniciar un tratamiento nuevo cuando el paciente lo solicita.
Algunos pacientes opinan que los efectos secundarios de
los medicamentos son peores que la enfermedad. El abuso
de substancias puede interferir con la eficacia del tratamiento
y puede llevar a que el paciente deje de tomar los medicamentos.
El cumplimiento se vuelve aún más difícil
cuando a estos factores se les añade un régimen
de tratamiento complicado.
Afortunadamente hay varias
estrategias que los pacientes, los médicos y las
familias pueden usar para asegurar un mejor cumplimiento,
y así evitar un empeoramiento de la enfermedad. Algunos
medicamentos antisicóticos, entre ellos haloperidol
(Haldol®), flufenazina (Prolixin®), perfenazina
(Trilafon®) y otros, están disponibles en formas
inyectables de acción prolongada, lo que elimina
la necesidad de tomar pastillas a diario. Una meta importante
de estudios actuales es desarrollar una mayor variedad de
medicamentos antisicóticos de acción prolongada.
Es de sumo interés que puedan administrarse por inyección
los agentes más nuevos, ya que tienen efectos secundarios
más leves. Apuntes en un calendario y el uso de cajas
para píldoras (cajas con compartimientos para cada
día de la semana) sirven para que los medicamentos
se tomen correctamente. Otras estrategias son el uso de
alarmas que suena para recordar al paciente que debe tomar
el medicamento, y el sincronizar la administración
de medicamentos con eventos de rutina como las comidas.
Estos procedimientos simples sirven para que el paciente
cumpla con el horario de tomar los medicamentos. Cuando
los familiares colaboran para que observen los horarios
de administración de los medicamentos orales, se
mejora el cumplimiento.
El médico puede monitorear
si la toma de píldoras es un problema y trabajar
en equipo con el paciente y sus familiares para facilitar
el cumplimiento. Es necesario motivar a los pacientes para
que continúen tomando sus medicamentos correctamente.
Además de estas estrategias, la educación
del paciente y la familia acerca de la esquizofrenia, sus
síntomas y los medicamentos son partes importantes
del tratamiento y favorecen el cumplimiento del mismo.
¿Qué información
hay acerca de los efectos secundarios de los medicamentos?
Los medicamentos antisicóticos,
al igual que prácticamente todos los medicamentos,
producen efectos indeseados junto con los efectos beneficiosos.
Durante las fases iniciales del tratamiento con medicamentos,
los pacientes pueden sufrir efectos secundarios tales como
somnolencia, inquietud, espasmos musculares, temblores,
boca seca o visión nublada. La mayoría de
estos efectos pueden corregirse reduciendo la dosis o pueden
ser controlados por otros medicamentos. Cada paciente puede
reaccionar de una manera diferente a un mismo medicamento.
Es decir, tomando el mismo medicamento un paciente puede
desarrollar un efecto secundario, mientras que otro paciente
no desarrolla ninguno o desarrolla un efecto secundario
diferente. El paciente puede sentirse mejor con un medicamento
que con otro.
Los efectos secundarios que
resultan del tratamiento a largo plazo con medicamentos
antisicóticos pueden ser más serios. La disquinesia
tardía o DT (TD, siglas en inglés) es un trastorno
caracterizado por movimientos involuntarios repetidos que
usualmente afectan la boca, los labios y la lengua, y ocasionalmente
el tronco, los brazos y las piernas. Se presenta en el quince
al veinte por ciento de los pacientes tratados durante muchos
años con medicamentos antisicóticos "típicos".
La DT también puede desarrollarse en pacientes tratados
con estos medicamentos por cortos períodos de tiempo.
En la mayoría de casos, los síntomas de DT
son leves y el paciente puede no darse cuenta de los movimientos
anormales.
Los medicamentos antisicóticos
desarrollados en los últimos años, también
conocidos como "antisicóticos atípicos",
posiblemente conllevan un riesgo mucho menor de producir
DT que los medicamentos más antiguos, también
conocidos como "antisicóticos típicos".
Pero, a pesar de que los nuevos medicamentos tienen en general
menos riesgos, no están completamente libres de efectos
secundarios. Por ejemplo, pueden producir aumento de peso,
si se administran en dosis demasiado altas, pueden producir
problemas tales como aislamiento social y síntomas
parecidos a la enfermedad de Parkinson, un trastorno del
movimiento del cuerpo. No obstante, los antisicóticos
atípicos representan un avance significativo en el
tratamiento, y su uso óptimo en los pacientes esquizofrénicos
es objeto de varias investigaciones actuales.
¿Qué información
hay acerca de los tratamientos psicosociales?
Los medicamentos antisicóticos
han demostrado ser cruciales para aliviar los síntomas
sicóticos de la esquizofrenia, por ejemplo las alucinaciones,
los delirios y la incoherencia, pero no son tan confiables
cuando se trata de síntomas del comportamiento. Aún
cuando el paciente está relativamente libre de síntomas
sicóticos, puede tener dificultades de comunicación,
motivación, actividades diarias y también
dificultades para establecer y mantener relaciones con otros.
Más aún, puesto que los pacientes con esquizofrenia
generalmente se enferman durante los años críticos
de formación profesional (es decir entre los dieciocho
y treinta y cinco años de edad), es menos probable
que completen la capacitación requerida para trabajos
calificados. Por lo tanto, muchas personas con esquizofrenia,
además de tener dificultades de pensamiento y emocionales,
carecen de experiencia y de habilidades sociales y de trabajo.
Los tratamientos psicosociales
pueden ser de mucha utilidad para estos problemas psicológicos,
sociales y ocupacionales. Los métodos sicosociales
son de valor limitado para los pacientes en una etapa de
psicosis aguda; es decir, aquéllos que no tienen
contacto con la realidad o tienen alucinaciones o delirios
prominentes. Sin embargo, son útiles para los pacientes
con síntomas menos graves o para pacientes cuyos
síntomas sicóticos están controlados.
Existen muchas formas de terapia sicosocial para personas
con esquizofrenia, la mayoría se concentran en mejorar
el funcionamiento social del paciente, ya sea en el hospital
o en la comunidad, en la casa o en el trabajo. Algunos de
estos métodos se describen en este documento. Desdichadamente,
la disponibilidad de las diferentes formas de tratamiento
varía mucho de un lugar a otro.
La esquizofrenia no es lo mismo
que la "personalidad múltiple"
Es un error pensar que la esquizofrenia
es lo mismo que la "personalidad múltiple".
Este error es bastante común.
Rehabilitación
La rehabilitación, ampliamente
definida, incluye varias intervenciones no médicas
para las personas con esquizofrenia. Los programas de rehabilitación
enfatizan la capacitación social y vocacional para
ayudar a los pacientes recién diagnosticados o que
han estado enfermos por un tiempo a superar dificultades
en estas áreas. Los programas pueden incluir asesoramiento
vocacional, capacitación para el trabajo, técnicas
para solucionar problemas de la vida diaria, administración
del dinero, uso del transporte público y aprendizaje
de destrezas sociales para interactuar mejor con otras personas.
Estos métodos son muy útiles para los pacientes
tratados en la comunidad, porque proporcionan las técnicas
necesarias para poder llevar mejor la vida en comunidad
a los pacientes que han sido dados de alta del hospital.
Psicoterapia individual
La psicoterapia individual
incluye sesiones programadas con regularidad en las que
el paciente habla con un psiquiatra, un psicólogo,
un trabajador social o un enfermero psiquiátrico.
Las sesiones pueden centrarse en problemas actuales o pasados,
experiencias, pensamientos, sentimientos o reacciones personales.
El paciente puede llegar a entender gradualmente más
acerca de sí mismo y de sus problemas al compartir
experiencias con una persona capacitada para entenderlo
y que tiene una visión objetiva. También puede
aprender a distinguir entre lo real y lo distorsionado.
Estudios recientes indican que tanto la psicoterapia individual
de apoyo orientada a la realidad, como los métodos
cognoscitivos y de comportamiento, pueden ser beneficiosos
para los pacientes externos. Los métodos cognoscitivos
y de comportamiento enseñan técnicas de adaptación
y solución de problemas. A pesar de sus beneficios,
la psicoterapia no es un sustituto de los medicamentos antisicóticos,
y resulta más útil una vez que el tratamiento
con medicamentos ha aliviado los síntomas sicóticos.
Educación familiar
Con frecuencia los pacientes
son dados de alta del hospital y quedan a cuidado de sus
familias, por esta razón es importante que los familiares
aprendan todo lo que puedan acerca de los desafíos
y problemas asociados con la enfermedad. También
es útil que los familiares aprendan maneras de minimizar
las recaídas, como son las estrategias para asegurar
el cumplimiento del tratamiento. Es necesario que los familiares
conozcan los servicios disponibles para asistirles durante
el período posterior a la hospitalización.
El educar a la familia en todos los aspectos de la enfermedad
y su tratamiento se llama "psico-educación familiar".
La psico-educación familiar incluye aprender estrategias
para manejar la enfermedad y técnicas de solución
de problemas. Estos conocimientos son útiles para
poder relacionarse mejor con el enfermo y así lograr
que el paciente se mantenga en el mejor estado posible.
Grupos de autoayuda
Los grupos de autoayuda para
los familiares que tienen que lidiar con la esquizofrenia
son cada vez más comunes. Aunque no son liderados
por un terapeuta profesional, estos grupos son terapéuticos
a través del mutuo apoyo que se brindan los miembros.
El compartir experiencias con personas que están
en una situación parecida proporciona consuelo y
fortaleza. Los grupos de autoayuda también pueden
desempeñar otras funciones importantes, tales como
solicitar que se hagan estudios de investigación
y exigir que existan tratamientos adecuados en los hospitales
y clínicas de su comunidad. Si en vez de actuar individualmente
los pacientes se unen para actuar como grupo, ellos hacen
presión para que la sociedad elimine el estigma en
contra de los enfermos mentales. Los grupos también
tienen un papel importante para hacer que el público
tome conciencia de los casos de abuso y discriminación.
Los grupos de apoyo y defensoría
formados por familiares y personas con circunstancias similares
proporcionan información útil para los pacientes
y las familias de los pacientes con esquizofrenia y otros
trastornos mentales. Al final de este documento se incluye
una lista de organizaciones.
¿Cómo pueden
ayudar otras personas al paciente?
El paciente necesita apoyo
de un gran número de personas en diferentes roles.
Entre ellas están los familiares, los profesionales
de los programas terapéuticos residenciales y los
programas por el día, los administradores de programas
de acogida temporal para las personas que se encuentran
sin vivienda, los amigos o compañeros de vivienda,
los profesionales que manejan el caso clínico, las
autoridades religiosas de iglesias y sinagogas, etc. A continuación
usaremos el término "familia" cuando hablemos
del sistema de apoyo. Sin embargo, esto no significa que
solo las familias constituyen el sistema de apoyo.
El paciente puede necesitar
ayuda de su familia o comunidad en muchas situaciones. A
menudo el paciente se resiste a recibir tratamiento, cree
que no necesita tratamiento psiquiátrico y que los
delirios o alucinaciones son reales. A veces es la familia
o son los amigos los que deben tomar decisiones para que
el enfermo sea evaluado por un profesional. Cuando otras
personas tomen decisiones de tratamiento, los derechos civiles
del enfermo deben ser tomados en consideración. Hay
leyes que protegen a los pacientes contra el internamiento
involuntario en hospitales. Estas leyes varían de
estado a estado. Debido a restricciones impuestas por la
ley, la familia puede ser frustrada en sus esfuerzos de
ayudar al enfermo mental grave. Generalmente la policía
solo puede intervenir para que se realice una evaluación
psiquiátrica de emergencia cuando el estado del enfermo
representa un peligro para sí mismo o para otros.
En algunos casos, la policía puede ayudar a que el
enfermo sea hospitalizado. Si el enfermo no va por su voluntad
a recibir tratamiento, en algunas jurisdicciones, el personal
de un centro de salud mental de la comunidad puede ir a
su casa para evaluarlo.
A veces sólo la familia
y personas cercanas al enfermo tienen conocimiento del comportamiento
y de sus ideas extrañas. Los familiares y amigos
deben hablar con el profesional que lo evalúa a fin
de que se tenga en consideración toda la información
relevante, dado que el enfermo puede no ofrecer voluntariamente
dicha información.
Es muy importante asegurar
que el enfermo continúe con su tratamiento después
de la hospitalización. El paciente puede dejar de
tomar sus medicamentos o dejar de ir a las visitas con el
médico, lo que generalmente lleva a un empeoramiento
de los síntomas sicóticos. La recuperación
del enfermo puede ser ayudada dándole ánimo
al paciente para que continúe con el tratamiento
y asistiéndole con este. Algunos enfermos se vuelven
tan sicóticos y desorganizados que no pueden satisfacer
sus necesidades básicas, tales como proveer su propia
vivienda, comida y vestido. A menudo las personas con enfermedades
mentales graves, como la esquizofrenia, terminan como indigentes
o en la cárcel, donde raramente reciben el tratamiento
que necesitan.
No es raro que las personas
que rodean al paciente se sientan inseguras de cómo
responder cuando éste hace declaraciones que parecen
extrañas o son decididamente falsas. Para el enfermo,
sus creencias o alucinaciones son completamente reales y
no son productos de su imaginación. En lugar de simular
estar de acuerdo con lo que dice el paciente, los miembros
de la familia y amigos deben indicar que no ven las cosas
de la misma manera o que no están de acuerdo con
sus conclusiones. Al mismo tiempo pueden reconocer que las
cosas pueden parecer diferentes para el paciente.
De igual forma, es útil
llevar un registro de los síntomas que van apareciendo,
los medicamentos (incluyendo las dosis) que toma y los efectos
que han tenido los diversos tratamientos. Al saber qué
síntomas estuvieron presentes anteriormente, los
familiares pueden tener una idea más clara de lo
que puede suceder en el futuro. Así se pueden identificar
síntomas que sirvan de advertencia temprana para
las recaídas. Por ejemplo un mayor aislamiento o
un cambio en el patrón de sueño pueden indicar
que el paciente está empeorando. De esta forma, el
retorno de la psicosis puede detectarse temprano y el tratamiento
se puede iniciar antes de que se produzca una recaída
total. Además, el saber qué medicamentos han
sido efectivos y cuáles han causado efectos secundarios
problemáticos en el pasado es muy útil para
el médico que trata al paciente. Esta información
le permite seleccionar el mejor tratamiento lo más
rápidamente posible.
Además de colaborar
a obtener ayuda, la familia, los amigos, y los grupos de
personas con condiciones similares, pueden proporcionar
apoyo y fomentar que el paciente esquizofrénico recupere
sus capacidades. Es importante plantearse metas alcanzables
ya que un paciente que se siente presionado o criticado
probablemente tendrá estrés, lo que puede
causar un empeoramiento. Al igual que otros, las personas
con esquizofrenia necesitan saber cuando están haciendo
bien las cosas. A largo plazo, un enfoque positivo puede
ser útil y quizás más eficaz que la
crítica. Este consejo es aplicable a todas las personas
que se relacionan con el paciente.
¿Cuál es la perspectiva
para el futuro?
La perspectiva para el futuro de las personas con esquizofrenia
ha mejorado en los últimos veinticinco años.
Aunque todavía no se ha descubierto una terapia totalmente
efectiva, es importante recordar que muchos pacientes mejoran
lo suficiente como para mantener una vida independiente
y satisfactoria. En la medida que aprendamos más
acerca de las causas y de los tratamientos, podremos ayudar
a que más pacientes obtengan logros positivos.
Los estudios que siguen a las
personas con esquizofrenia durante un tiempo largo, desde
el primer episodio hasta la edad avanzada, revelan que una
gran variedad de logros positivos es posible. Cuando se
estudian grupos de pacientes numerosos, se observa que algunos
factores tienden a estar asociados con resultados mejores.
Por ejemplo, la buena adaptación social, escolar
y de trabajo antes de la enfermedad lleva a resultados mejores.
A pesar de todo, los conocimientos actuales no permiten
predecir con precisión suficiente el resultado a
largo plazo de cada paciente.
Dada la complejidad de la esquizofrenia,
las preguntas principales acerca de este trastorno, es decir
su causa o causas, su prevención y tratamiento, deben
resolverse investigando. El público debe ser cauteloso
cuando alguien ofrece "la cura" (o determina "la
causa") de la esquizofrenia. Dichas aseveraciones pueden
provocar expectativas no realistas que, cuando no se cumplen,
llevan a una decepción grande. Aunque se ha avanzado
en el entendimiento y tratamiento de la esquizofrenia, es
muy importante continuar investigando. El NIMH es la agencia
federal líder en estudios de trastornos mentales.
El NIMH lleva a cabo y aporta fondos para un espectro amplio
de estudios de investigación. Dichos estudios cubren
una gama amplia, desde los relacionados con genética
molecular hasta los estudios epidemiológicos de gran
escala de poblaciones. Se espera que la investigación
científica, incluyendo los estudios del cerebro,
continúe iluminando los procesos y principios esenciales
para entender mejor las causas de la esquizofrenia y para
desarrollar tratamientos más eficaces.
Este folleto fue escrito por
Melissa K. Spearing, M.H.S., Sucursal de Información
Pública y Comunicaciones, Instituto Nacional de la
Salud Mental (Public Information and Communications Branch,
National Institute of Mental Health). ón de este
folleto.
Publicación de NIH número
SP 03-3517